domingo, 12 de mayo de 2013

FELIZ DÍA DE LA MADRE



Hace 9 años una luz llegó a mi vida y la iluminó por completo, trayendo  alegrías, ternura,         
 risas y mucho amor.  Esa pequeña gran luz me instauró en un rol llamado “Mamá” y me enseño que esa palabra de cuatro letras encerraba un misterio y de su manito me adentre en este maravilloso e inquietante mundo.

He aprendido  más de vida, de ilusión, de compartir, de sueños e imaginación, de  apoyo, de compañía,  a ser y  respetar, a ahuyentar monstruos,  abrazar en noches de pesadilla, amamantar, acunar, leer cuentos, contar historias, verme todas las películas infantiles, entender videojuegos “raros”, compartir las pequeñas cosas de la vida, cocinar juntos, aprender otros códigos de comunicación,  ver el mundo con ojos de niño, con ilusión y con unas ganas inmensas de ser mejor cada día.  

He aprendido que a veces los abrazos no alcanzan y que quisiera poder dar más amor del que soy capaz, además he desarrollado mi creatividad como nunca, he aprendido a hablar mejor y ser más consciente que mis actos son la mejor enseñanza que tendrá para la vida.

La vida me dio este gran regalo de ser Mamá y poder asumir este reto de volver a mi esencia y descubrirme, abrir mi mente para poder se luz también para él. No ha sido una tarea fácil pero si hermosa, estamos creciendo juntos en este camino y te agradezco hijo por  todo lo que me enseñas día  a día, agradezco tu alegría, tu alma amorosa, cálida y transparente, tus sonrisas, tus besos y tus abrazos, tu gran imaginación, tu color,  tu capacidad para amar.

Gracias,  porque al ser madre pude ver a tu abuelita como una mujer que me dio lo que ella podía, con los recursos que tenía,  gracias  Mami por tu amor, por todo lo que he recibido de ti, por enseñarme de solidaridad y de alegría. Gracias por Darme la vida.

Creo que el homenaje hoy día de la madre, debería ser para nuestros hijos también,  porque son ellos los artífices y por los que hoy celebramos este día, que en realidad son todos los días.

Un abrazo a todas las madres del planeta, esas que luchan por un mundo mejor a pesar de las dificultades, las que se atreven a ser mejores para poder acompañar a sus hijos, para aquellas que a pesar de todo no olvidan su condición de mujer y quieren ser felices para poder dar felicidad y amor a sus hijos; especialmente a mis abuelas, a mi madre, mi hermana, mis grandes amigas, tías , primas…
Hoy FELIZ DÍA con todo el amor que una madre puede dar…

miércoles, 23 de enero de 2013

EXPERIENCIAS DE PADRES 1- TRABAJO VS LACTANCIA MATERNA

Compartimos nuestra primera experiencia de padres, nos escribe Luz Marina desde Colombia contándonos un poco de su experiencia cuando comenzó a trabajar y tenía que compaginar trabajo y lactancia materna...
LACTANCIA VS TRABAJO

Hola a todos, Gracias a Gestarte por abrir este espacio donde podemos contar experiencias y empaparnos de las de otros padres, quería comenzar comentando algo que pienso: “Así como nos preparamos para enfrentar todo el proceso que conlleva la concepción de un hijo, es muy importante prepararnos para la lactancia; es decir, desde el primer momento en que nace el bebé acercarlo y permitirle el contacto con nosotras y que busque el pecho para iniciar la lactancia”.
En mi experiencia personal, conté con la asesoría de nutricionistas, especialistas en lactancia materna, donde antes del parto me iniciaron en todo el proceso; considerando que el éxito para lograr una buena  lactancia era ofrecerle la teta al bebé y no biberón.  Además desde el primer momento en que empecé la producción inicié la recolección de la leche (esto lo aprendí con las asesoras) la cual almacené congelada y sólo la utilizaba cuando no pudiera estar con él.  Fue así, cuando comencé nuevamente a laborar, portaba un recipiente para recoger la leche y antes de salir y al momento de llegar a casa, alimentaba el bebé y la leche que tenía almacenada se la dejaba para que le fuera suministrada mientras nos volvíamos a encontrar.
Toda la producción de leche y la posibilidad de alimentarlo cada que lo requería, me permitió ofrecerle por, aproximadamente, año y medio la leche materna a mi hijo, aclarando que los primeros seis meses de vida, de él, solo obtuvo como alimentación, mi leche.
Considero que la relación lactancia – trabajo no están crítica, cuando de antemano uno se prepara para este proceso; en mi país (Colombia) contamos con una hora de lactancia hasta que el bebé cumple sus seis meses de vida, para unas mamás es fácil desplazarse en las horas del medio día y poder encontrarse con su hijo por la cercanía, para otras, como en mi caso, tomaba la hora antes de finalizar la jornada, de todas maneras el tomar este espacio, que además es una obligación del jefe otorgarla, se define de acuerdo con los horarios que uno va aprendiendo del bebé y así garantizar un buen encuentro.
Para finalizar, es importante tener en cuenta que para lograr una buena lactancia y que el trabajo no nos impida hacerlo, es contar con una muy buena actitud, y compromiso, mamis “querer es poder”,  pensar que es un momento que te permite encontrarte con tu hijo y que le estás proporcionando, amor, salud y para ti la satisfacción, por lo tanto, no dejes para el último momento la preparación de la lactancia, disfrútala, se notará en tu hijo. Ahora mi hijo tiene 9 años y es muy sano y creo sin duda que se debe a que tuvimos esta gran oportunidad de amamantar.
Gracias por leerme
un abrazo a todos 
Luz Marina L.

NUEVO PROYECTO "EXPERIENCIAS DE PADRES"





lunes, 21 de enero de 2013

Colaboración con la Fundación Madrina

Les dejo el enlace al blog de Fundación Madrina, donde hablan del espacio en el cual colaboramos para fomentar el apoyo a la lactancia Materna y diversos temas relacionados con la crianza y la nutrición infantil.
Pincha Aquí

PROFESIÓN: SOMOS MAMÁ Y PAPÁ

Imagen del libro "La familia ilustrada"  Laura Gutman

Pocas veces se da un lugar de reconocimiento a la labor de ser padres, damos por hecho que es un rol que se asume con total aceptación, porque sí, porque uno acepta ser padre o madre, así sin más y damos por hecho también que todo lo hacemos porque la vida nos va mostrando el camino, como si ser madre o  padre fuera una tarea para la cual estamos todos preparados.  Sin embargo creo  que durante este proceso de asumirnos en este rol, nos vamos abriendo a una nueva oportunidad de crecer y ser personas  en constante cambio y evolución. 
La maternidad y la paternidad son una ventana que si queremos podemos abrir a un mundo lleno de nuevas experiencias, desarrollo de competencias,  cambios y oportunidades.  Ahora que están tan de moda las competencias y habilidades para el sector empresarial  y donde nos miden por, “destrezas”, “capacidades”, “potencial”.  Creo, sin duda  que ser padres es una gran escuela para desarrollarlas; no hace falta pagarte el máster en administración y gestión, ser padres nos da el curso ¡y nos lo da bien!  Y no es que crea, que es mejor no estudiar, se trata más bien de reconocer la inmensidad de valores  y oportunidades que nos permite desarrollar este trabajo que diría yo es el más antiguo del mundo,  aunque otros piensen lo contrario.
Sueño el día en que se reconozca todo lo que ganamos con ser padres o madres y que encima esto nos sirva para demostrarlo como años de experiencia y competitividad.  Porque no nos digamos mentiras, para llevar una casa de 1, 2, 3 y hasta más hijos se necesita una labor administrativa y de organización, pongámoslo en términos actuales: “somos auténticos gestores de empresas en constante expansión, cambio y crecimiento, que además se va adaptando a las nuevas generaciones”; ¡wow!  todo un I+D (investigación y desarrollo)
Ahora vamos a algunas de  las competencias desarrolladas en este trabajo de ser padres…(si se te ocurren más, que seguro que hay, nos gustaría que las compartieras con nosotros y otros padres)

¿Qué padre o madre no desarrolla habilidades de comunicación?, cuantas veces nos toca hacer de mediadores, solucionar conflictos, tener poder de negociación, escuchar atentamente razones, ponernos en el lugar del otro, no pasar por alto lo que el otro piensa, escuchar atentamente para llevar a buen término el deseo de un pequeño que quiere por ejemplo a toda costa seguir jugando en vez de irse a la cama porque ya no son horas de andar por ahí rulando.  O cuando los hermanos se pelean entre ellos y estamos ahí para escuchar razones y entender a ambas partes. ¡Hay empresas que se pelearían por un perfil así!

Gestores de Cuentas ¿Cuántas veces no hemos de organizar la economía para hacer que nuestros egresos no excedan los ingresos y que todos equitativamente podamos beneficiarnos de las arcas familiares? (Muchos políticos podrían pasarse por casa de vez en cuando)

De liderazgo ni hablemos, somos auténticos líderes, practicamos con el ejemplo, porque de hecho hay un grupo de personitas que esperan que tú seas el primero en cumplir aquello que de una u otra manera pides.

Equidad, el rol materno o paterno nos enseña a ser equitativos, a dar a todos por igual, a no discriminar, a ser incondicionales y tratar a todos según sus capacidades.

Compromiso, este trabajo es el más comprometido que conozco, comienza un día y continúa el resto de tu vida, a este trabajo no renuncias, trabajas horas extras, muchas horas extras, con falta de sueño y muchas horas sin descanso,  inviertes tiempo y energía y sigues trabajando con todo tu corazón por más cansad@ o superad@ que estés a veces.

Trabajo en equipo, en este trabajo las decisiones se toman entre todos, buscando que cada cual aporte en la medida de sus posibilidades, o ¿Quién no se ha reunido con su equipo a preparar el cumpleaños de mamá o papá?  ¿Quiénes no hemos ido juntos a ver su primera actuación, partido, o su primera exposición de dibujos?  ¿Cuántas veces no hemos tomado juntos la decisión de cambios de habitaciones, pintura del salón, si compramos esto o aquello, o si tomamos aquella o esta decisión pensando siempre en lo que nos beneficie más a todos?

Recursos humanos, en casa tenemos todos  integrantes que no están  de acuerdo en muchas ocasiones  con las políticas familiares y mediamos para hacer más llevadero el día a día con todo el amor del que somos capaces. ¿Cuántas veces pensamos en promover, estimular e incentivar a quién en casa ha  luchado por conseguir algo con esfuerzo y tenacidad?  Y  ¿Cuántas veces pensamos que no todo son obligaciones y que necesitamos  sin excepción espacios de ocio y tiempo libre?

Dominio de idiomas, en este trabajo se hablan muchos idiomas, el idioma del amor incondicional es el más importante, se ama porque se ama sin preguntarse si debes amar o no; además muchos  hemos hecho de traductores con pequeños que no pueden expresarse bien y cuyas habilidades comunicativas aún están en desarrollo, si señores se hablan varios idiomas, el idioma del adolescente, del joven, del adulto, de la persona mayor,  se habla el idioma de la esperanza y el de la voz de aliento cuando más se necesita.

Solidaridad, como padres aprendemos a ser solidarios cuando compartimos todo lo que tenemos, no nos importa cuánto y que tan grande sea aquello con lo que podemos hacer feliz a un miembro de nuestra familia.   En ser solidarios nadie nos gana, y eso sí que le falta a las empresas, personas solidarias que sientan al otro como un compañero, hijo o hermano y que sintamos que si nos ayudamos todo sale mejor; pues sin duda alguna no conozco una profesión más solidaria que esta, donde damos sin esperar nada a cambio, por el simple hecho de la felicidad en sí. ¿Quién no ha trasnochado  haciendo  el póster del hermanito,  estudiando hasta que lo conseguimos, acompañando  en noches de terror y angustia, a  llorar juntos si así se requiere y a reír a carcajadas cuando la felicidad nos embriaga?  ¿Quién no ha compartido el ultimo trozo de tarta, el pedazo de pan, el trozo de melón? ¿Quién  un día no ha llegado a casa con esa comida que les gusta a todos para que ese día nadie cocine y estemos todos juntos simplemente hablando y compartiendo?

Por eso queridos Madres y Padres, cuando nos pregunten si tenemos una profesión con  experiencia, si trabajamos diariamente,  si desarrollamos  competencias para gestionar,  si practicamos, y encima crecemos como personas  digamos con orgullo: Sí, mi profesión es la maternidad o la paternidad.